martes, 4 de abril de 2017

Souvenires

Hubo un tiempo en que empezaron a dejar de sacarse fotos, de hacer viajes, de salir, de hablar. La comunicación, las fotos, los viajes son salud en una pareja. De repente, ellos eran lindos juntos, iban bien el uno con el otro, pero eso sólo. Como dos muñequitos, dos souvenires. Combinaban. Era lindo mirarlos.  Pero ellos por dentro se morían de saber que no había más cariño. En su casa discutían por nimiedades, él deseaba estar solo, ella, huir a otro país. Nadie sabe porqué pasan esas cosas. Que el amor se termina. ¿No alcanza con ser lindos? Una linda pareja aunque sin afecto. La ilusión de volver a enamorarse los poseía, a veces, de empezar de nuevo, porque siempre volver a empezar esconde esa inocente posibilidad de que ahora sí, ahora va a salir todo bien; nadie va a dejar de hacer viajes, cosas divertidas, darse besos. Nadie va a convertirse en un souvenir.