lunes, 1 de febrero de 2016

Un año sin nosotros

Miré por segunda vez la serie "Un año sin nosotros y me volvió a parecer genial. Para los que estamos y apostamos siempre a relaciones largas puede ser muy interesante. Por esto y por otras cosas parece escrita en un idioma que pocos hablan. ¿Es tan así que las relaciones ya no duran? Barthes se preguntaba si durar era mejor que arder, en tiempos en los que claramente lo correcto era durar y arder era quemarse. Para los que vivimos en tiempos del amor posmo, libre, sin posesión, sin títulos, sin institución, la serie es buena en el sentido en que cuestiona no sólo los valores de la vieja sociedad (matrimonio, familia, etc.) sino los de la nueva filosofía new age del 'free love'. Para los que no queremos ser como nuestros padres pero tampoco nos animamos a desafiar del todo la fidelidad y la institución de la pareja, "Un año sin nosotros" se presenta como una buena opción. 10 años juntos, 12 meses separados. Hay reglas, como en el matrimonio, pero se trata de reglas acordadas por los dos, coyunturales, provisionales. El sentido de la norma es justamente que sea reemplazada y qué mejor que tener el control sobre ella. Eso se autoproponen Clara y Ricardo. Neuróticos, a mitad de camino entre la "open mind" y el conservadurismo, muestran una pareja de 10 años atípica. "Parejas como las de ustedes ya no existen", le dice la amiga Denchu a Clara. Imposible no pensar en "El pasado" de Alan Pauls. 12 años de pareja y un infierno para separarse. Clara y Ricardo la hacen más simple. Sufrir y estar cada uno por su lado, pensar bien antes de casarse o decidir no hacerlo, pactando un tiempo de inicio y fin. Es lógico poner a prueba las cosas, de vez en cuando. Ya no queremos una vida sin sobresaltos; sabemos que así es y va a ser hasta la muerte. Somos hijos de padres divorciados, hijos de segundos matrimonios, hermanastros o medios hermanos, víctimas de decisiones impulsivas y mal tomadas. Y se caen varios mitos de las parejas "largueras" (como me dicen a mí, "che, vos siempre relaciones largas, sos larguera, eh"). Bueno, no voy a ser objetiva en esto. Es mentira que afuera de tu relación hay esperando por vos un mar de hombres (en mi caso) hermosos, divertidos e inteligentes que cogen bárbaro. No te perdés de nada. En general, son una versión más o menos mejor o peor de tu novio. Todos cogen parecido, muchas veces depende de tu humor. Es mentira que después de muchos años la relación aburre. Uno debería recordar cuantas veces se aburrió de alguien con quien salía a los 15 o 20 minutos de una cena, conversación, salida. Las personas son aburridas, no las relaciones. Hay que saber elegir. También, y lo más importante, es mentira que si te "tomás un tiempo" con tu pareja, es una separación encubierta. A mi particularmente, me gustó la serie porque me cansé de los versos de amar tanto, amar a todos, amar sin límite y tener la mente abierta. ¿Volver a contarle toda mi vida a otra persona? ¿Volver a sentirme nerviosa de llevar alguien a mi casa y sentirme incómoda de todo lo que haga? Particularmente me pasa que cada vez estoy más convencida que la cantidad de personas que tolero conocer en mi vida es limitada. Es decir, no es infinita porque desgasta conocer personas, incorporar extraños, descubrir novedades. Por otro lado, mi primo dice que Resistiendo con aguante es un gran lugar para conseguir pareja porque la cuestión ideológica está saldada. Según él, si coincidís políticamente con tu pareja tenés el 50% de los problemas resueltos. Claro, ¿qué tanto necesitas para estar bien? ¿Cogerte a toda la ciudad? ¿Salir con mil personas, conocer mil vidas, para darte cuenta que todas son bastante parecidas?
El cuerpo está sobrevalorado, el sexo está sobrevalorado, las supuestas maripositas en el estómago que sienten las princesitas de disney cuando las rescata el principe rubio y millonario están sobrevaloradas. Y esto lo digo yo, la que tiene relaciones largueras y aburridas, la que puede coger mucho tiempo con la misma persona, la que muchas veces tiene problemas para conocer gente nueva porque es tímida en exceso y demasiado cerrada para contarle todo a cualquier pelotudo que circule por la vida. Vamos, tengo dos amigas, nada más. Qué me haría pensar que puedo tener muchos amantes, muchos novios, muchos tipos. 25 años y solo tengo dos amigas. Igual pienso que el amor se regenera, que hay muchos y distintos amores, que separarse puede ser también un acto de amor (propio). Me encantó "Un año sin nosotros" porque representa este segmento del amor, los que tenemos contradicciones pero no dejamos de asumir que tan abiertos no somos, que nos encanta tener relaciones largas pero, fundamentalmente, hechas por nosotros mismos.

Acá, la serie completa: http://un3.tv/programas/un-ano-sin-nosotros/

martes, 17 de noviembre de 2015

Tengo la teoría

Bue, que la lluvia favorece a la depresión no es nada nuevo, aunque tengo la teoría. Que yo vivo deprimida tampoco. Pero llueve y estoy triste. Qué cliché. Me deprimen los clichés. Yo soy un cliché, ya lo dije, ¡qué cliché! Hoy conocí Miramar y me deprimí. Si viviera en Miramar y lloviera como hoy estaría peor. Tengo la teoría de que hay ciudades más depresivas que otras. Edificios de 45 departamento con persianas cerradas, calles de barro, portones de colores. Una de esas calles se llamaba "El Porvenir". El porvenir, qué concepto extraño. Tiene un matiz positivo inexplicable. A mi, el futuro me deprime. Pero porvenir y futuro no son sinónimos, o sí. Me entusiasmé con tener un amante que viviera en el campo, en el porvenir y me contará de qué se trata eso. Un amante inocente que se enamore de mi y todo fuese como una novela del siglo XIX en la que se oponen ciudad y campo, civilización y barbarie. Puede transcurrir durante la época de Rosas. Y él me cuenta del porvenir, del 2015 en adelante, de cómo yo cumplo todos mis sueños y no me quejo nunca más de nada.
Pero hoy me di cuenta que no voy a encontrar a ese amante ni a ninguno. ¿Cómo alguien puede quererme? Mi novio, por ejemplo, no me habla más. Tengo la teoría de que nadie puede quererme sinceramente porque yo no puedo trasmitir felicidad a nadie. Y todos buscan alguien que los haga sentir bien. Me odio por hablar como un libro de autoayuda. Podría escribir uno. Autoayuda para empleados públicos. Suena prometedor. Suena a éxito editorial. Voy a escribir un libro sobre el trabajo para no trabajar nunca más. Es mi mejor idea. Tengo teorías, de vez en cuando tengo ideas. Ideas que no cumplo y seguramente nunca cumpla. No puedo hacer feliz a nadie pero quiero que alguien, un amante del siglo XIX o del siglo XXI, de la época de Rosas o de Cristina, venga a hacerme feliz. Dejaría a mi novio y a mi perra, podríamos fugarnos lejos, escondernos y me regalaría flores y abrazaría todo el tiempo. Me abrazaría porque sino podría fugarme de él también. Es el porvenir o podría serlo. No, eso no es el futuro. Esos son pensamientos sin fundamentos, no son teorías, tampoco son sueños. No quiero nada, tengo la teoría.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Mi novio soñó que me ahogaba

Escucho canciones que se tocan con un acordeón. No puedo leer, no cocino más, no trabajo, no tengo ganas de bañarme, de dormir, de fumar, de nada. Hasta que no arruine mi relación no voy a estar tranquila. Es como algo que me pica, me molesta, me zumba en el oído y no puedo concentrarme. Estuve mirando posgrados en Estados Unidos, en otros lugares, para irme, pensando cuál es la mejor salida de una relación. A veces me convenzo de que la culpa es mía y nunca voy a ser feliz, en esta relación ni en ninguna. No puedo hablar de otra cosa. Ni siquiera entiendo cómo hay personas que leen mi blog. Siempre pensé que estaba sola acá, hablando conmigo misma. Después pienso que enamorarme de nuevo puede ser una salida feliz para mí (siendo muy egoísta con los demás) pero nadie se enamora. Ni yo ni los hombres que me gustan. Otras veces se me ocurre (como en una de las peores películas de Woody Allen) que puedo hacer de cupido entre mi novio y alguna chica que sea para él. Alguna kinesiologa o nutricionista. Alguien que tenga sus bondad, sensibilidad, organización y constancia. Alguien que quiera a su familia, que quiera tener hijos y anotarse en el procrear. Mi novio no es así de aburrido y básico pero cada vez estoy más convencida de que es lo que quiere. No me propone otra cosa, nunca me habló de otros planes para el futuro que no se parecieran a tener una buena vida, viajar, tener una casa e hijos. Hace unos días soñó que me proponía matrimonio. En vez de darme un anillo dejaba en el fondo de la pileta de la cocina un vestido blanco de casamiento. Abría el agua para que corriera fuerte y una vez que todo estuviese inundado yo viese al vestido blanco flotando e interpretara (!!!) que eso era una propuesta de matrimonio. Pero cuando él me llamaba yo estaba ahogándome en la cocina con el agua de la canilla abierta. Me llamaba y yo nunca contestaba; cuando se acercaba a la cocina me sacudía pero ya era muy tarde. Le pedí que reflexionara, que soñar que me ahogaba con la propuesta de matrimoino era un sueño terrible, gráfico, ilustrativo y preocupante. Le dije que me sentía como en su sueño pero no me hizo caso y me dijo, como Calderón de la Barca, que los sueños, sueños son.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Marvin

Voy a poner nuestra foto en facebook para que parezcamos vivos aunque sea ahí. Para que alguien sepa que nos queremos aunque no seamos nosotros. Para que sigamos juntos o nunca se termine, porque una vez me dijeron que todo lo que tenés en internet nunca se borra aunque vos quieras. Ojalá la vida fuera así y no existieran las decisiones. Quiero que una máquina decida por mi, si en este punto es mejor seguir o irse, como en una encuesta popular o una votación. Cuando no quiero estar mal o no quiero pensar qué tengo que hacer, escucho a Marvin Gaye. Nunca hay que subestimar la negación porque hasta se puede llegar a ser feliz. Escucho sus canciones y me olvido de que no hago lo que quiero, de que tengo miedo, de que algún día aunque no quiera voy a tener que tomar una decisión.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Ayer salimos con una amiga. Últimamente salgo todos los días. A cenar, a tomar cerveza, a bailar, a lo que se presente, no importa qué ni con quién. Las dos estamos conviviendo con nuestros novios, en el mismo punto de la carrera en la facultad y tenemos la misma edad. Nos quejamos durante un rato de que queríamos aventuras, de lo que fuese, que todo estaba bastante aburrido. Fuimos y robamos en una estación de servicio. Le dije que el de seguridad se había ido, que guardara la gaseosa entre su ropa y saliéramos corriendo porque el tipo que cobraba lo hacía muy lento. Todos nos habían visto pero corrimos muy rápido. Hacía mucho que no sentía adrenalina. Era como en una película, no sé, una vida emocionante, al borde de algo, cualquier cosa, aunque terminara mal. Tuve muchas ganas de salir a robar a otro lado y mi amiga me confesó lo mismo.
La semana pasada me fui martes y miércoles a Cariló con otras dos amigas y nos emborrachamos con champagne en un hotel cinco estrellas. Le pregunté a mi novio si eso le parecía normal, faltar al trabajo para ir borracha a un sauna, por más divertido que parecía me sonaba algo preocupante. Son planes que antes no hacía y la verdad es que desde hace un tiempo estoy con problemas para todo: para dormir, para despertarme, para concentrarme, para comer. Estoy triste. Y ganas de llorar. Por momentos pienso que con el tiempo se me va a pasar o pienso que debería hacer algo. Empecé el gimnasio pero mientras corro en la cinta o en la bicicleta tengo ganas de llorar. Pienso mucho y frunzo las cejas.
Fuimos a ver una película al festival de cine de adolescentes que se suicidan porque sus vidas son muy monótonas y se drogan mucho. Mi amiga cuando salimos me dijo que siempre piensa en el suicidio, que vivir es denso y aburrido pero que ni siquiera tiene ganas de pensar qué hacer o cómo terminar. Creo que desde ese día estoy bastante deprimida yo también, como los de la película y como mi amiga. Tengo una vida aceptable pero muy aburrida. Me estoy pareciendo a mis compañeros de trabajo. Eso me deprime y no puedo compartirlo con casi nadie porque las personas que me rodean no trabajan y si lo hacen pueden tomárselo personal. Es una trampa el trabajo, es como vender el alma al diablo por una tarjeta de crédito o un plan de pago para tener auto. Mis compañeros de trabajo hace diez años (o menos, voy a ser justa) que hacen lo mismo de sus vidas. Van a jubilarse de eso, nunca van a cambiar ni a dejar. No son de las personas que tiran todo y se van o cambian drasticamente de un día para otro. Pienso que me estoy pareciendo a ellos, que no puedo pensar en perder ese trabajo porque estoy muy cómoda haciendo la vida aburrida de cuarentona como todos. Pero mi insatisfacción, mi tristeza, es infinita, enorme. Tiene el tamaño de los sueños que todavía no puedo cumplir.

sábado, 17 de octubre de 2015

Yo no soy

ayer decidió que era muy joven para tener éxito en algo
va a seguir trabajando en la oficina a la mañana y a la tarde
es probable que haga las cosas que le gustan
se convenció de que por un tiempo es mejor odiar
la oficina
y no trabajar de lo que quiere
bueno, tiene tiempo
tiempo para equivocarse
redimirse
asegurarse
reivindicarse
perder

después del trabajo puede quitarse su ropa administrativa y sacar los sueños
le sobran sueños
ayer pensó en escribir una novela contra el trabajo
y se convenció de que era demasiado joven
para tener éxito con un libro

jueves, 1 de octubre de 2015

La pastilla del día después

Las ideas tendrían que venir en pastillas, siempre lo digo. Y si son del día después mejor. Después de las cagadas, las cosas mal hechas, los accidentes. Cuando digo "en un punto, estoy cansada", es en todos los puntos. Bueno, no sé cómo arreglar las decisiones que fui tomando. ¿Por dónde empezar? Tengo una vida de cuarenta años que no me gusta. ¿Tengo tiempo para cambiarla? Sí, tengo tiempo de sobra. Necesito ideas. O que pase algo, algo que lo cambie todo. Tuve un falso atraso, una falsa separación y un falso duelo: no pasó nada. Lo que persiste es escribir. Y que yo sigo siendo media boluda...media aburrida y media depresiva. Tengo ideas para escribir... historias, sueños, cosas que me cuentan las personas. Necesito ideas para mi vida, la real, la que paga las deudas, todo eso. A veces creo que fue un error anotarme a estudiar Letras, irme a convivir con alguien tan chica, adoptar un perro de la calle, entrar a la oficina. ¿Quién me mandó a hacer todo eso? ¿De verdad lo quería? Porque siempre se puede ser un poco más consecuente, un poco más boluda y un poco más negadora (sobre todo, negadora) voy a seguir estudiando y voy a seguir con todo. La única forma de salir de este lío es por la puerta de entrada y con el título en la mano. Y la llave de mi casa, eso sí. A la manera en que yo puedo estarlo, estoy bien. Pero me cuestiono seguido y siento que es momento de pasar a otra cosa, como si la vida se tratara de estadios que hay que ir completando. ¿No era así?

viernes, 25 de septiembre de 2015

Planes para el futuro

A) Escribir literatura
B) Escribir sobre literatura
C) Escribir sobre otras cosas
D) Dar clases

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......
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....................

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Q) Trabajar en el Ministerio de Trabajo

sábado, 11 de julio de 2015

Consejo

Tengo que hacerle caso a todos los consejos que a lo largo de toda mi vida le di a mis amigas. 

martes, 30 de junio de 2015

Mi hermano tiene 13 años y ve fantasmas

Mi hermano tiene 13 años y ve fantasmas. O eso dice, todavía no está comprobado. Dice que vio tres fantasmas en un espejo, sombras negras, no sé, que le hablaron. Otro fantasma que le respira en la cara y por eso no duerme a la noche. Tiene muchas contracturas en la espalda. Le dicen "preparáte para lo que viene", "va a ser peor". No sé si creerle o qué. Yo no creo en los fantasmas. Pero, ¿no vemos todos fantasmas todo el tiempo? ¿No tenemos todos nuestros propios fantasmas? Le dije a mi papá que lo veía un poco sugestionado. Tiene una página de mitos de terror y ya hizo dos notas para una radio contando sus historias de fantasmas. Creo que se siente especial o con algo para decir. A todos nos pasa o nos pasó. Escribir es eso, en parte. Pero, ¿hay que preocuparse? Yo no soy muy buena dando consejos de hermana mayor. Le dije que se olvidara y siguiera con su vida. Lo miro asombrada y me hago la que tengo miedo, aunque en el fondo no lo crea posible. Me da culpa pero es algo que no puedo evitar pensar.

viernes, 19 de junio de 2015

Nunca creí en el príncipe azul pero

Nunca creí en el príncipe azul ni en el hombre perfecto ni nada. Me gustaban feos, raros, introvertidos. Me gustaron siempre distintos los hombres pero no me ilusioné nunca con que alguien más pudiera darme algo que yo necesitara o "llenarme". Toda la idea de que viene un hombre a rescatarte es terrible y absurda a la vez. Pero aunque me contradiga nada me gustaría más ahora que un príncipe de disney que venga a rescatarme. Ya sé que la que va a tener que rescatarse a sí misma soy yo, pero por momentos cuando estoy triste flasheo en una solución de este estilo: un hombre-disney, vacío pero sin problemas. No está todo bien en mi vida conyugal y lo único que quisiera ahora es que ese hombre pasara a buscarme en auto (porque en mar del plata hace mucho frío) y me llevara a cenar. Me di cuenta que en este momento de mi vida no quiero tener un marido ni nada así, quiero un novio bobo que me haga reír o me pague las cosas que quiero. Igual dije en este momento de mi vida, no para siempre. No quiero nada para siempre. Una amiga me dice que me fije cuántos días a la semana me siento así . Va a quedar estar sola y estar bien. Es lo mejor del mundo estar bien solo y no necesitar a nadie. Ahora que mi novio viaja a cursar a otra ciudad me di cuenta lo bien que me siento en soledad. Me gusta no hablar con nadie, no dar explicaciones, no compartir la casa. Creo que ese es el problema de muchas relaciones. No se puede sostener una relación si no necesitas al otro. Porque es como si así no existiera el amor, como si el otro estuviese de más. En un punto es así. Pero ya no quiero pensar en cuál es la mejor manera de que una relación funcione, de una convivencia, lo que sea. Quiero vivir en un cuentito de Disney y dormir durante años hasta que un príncipe o un Ken (el muñeco de Barby) venga a buscarme a despertarme y me lleve a Brasil de vacaciones. Estoy cansada de pensar, perdonar, soportar, reflexionar. De hablar, sobre todo. 

jueves, 11 de junio de 2015

Se fue

Ya regalé a mi perrita... Lo que en principio está bien en la mente nunca se traduce tal cual a los impulsos y sentimientos. Siento un vacío horrible, como un miedo a la muerte, a la soledad. Nicolás tres días en La Plata, yo acá con tres millones de cosas. Y dos viejos jubilados solos que viven enfrente a otra plaza con todo el tiempo del mundo se la llevaron. Sé que la quisieron cuando la vieron y son buenas personas. Se les murió hace poco su perrita de catorce años. Se abre un agujero en una casa, se cierra otro en algún lugar. Así es todo, o no. Tristezas por todos lados. ¿Cuántas personas lloran porque extrañan? ¿Cuántas ausencias hay en el mundo a esta hora? ¿Seré yo sola? ¿Y si me equivoqué? En secreto, espero que no se adapte o no la quieran para que vuelva a mi, a nosotros. Pero sé que no puedo darle nada, entonces espero que sea feliz. Aunque no pueda ahorrarme el llanto cuando miro sus huesitos de mentira, su hueco en el sillón.

martes, 9 de junio de 2015

¿Y si todos estuvieran mejor sin vos?

Estos días estamos con la disputa de si dar a la perra o no. Eva, nuestra perra, es inquieta, cariñosa, buena... pero ocurre que con Nicolás no estamos nunca en casa. Él viaja a La Plata a cursar las últimas materias de su carrera, dos y a veces hasta tres días a la semana. Yo, entre trabajo, cursadas y ocio, no estoy en casa hasta la noche. La perra se aburre, nos rompe las cosas, llora. 
La veo que está mal, percibo que sufre y no quiero retarla más. Hablamos de regalarla a un hogar mejor pero en facebook y también mi cuñada nos condenan por eso. ¿Si uno le dice a otro que con alguien más o en otro lugar va a estar mejor, es abandono? ¿Querer lo mejor para alguien es no ser humano? ¿Dónde está escrito que las adopciones, las cosas, en general, son definitivas? Fundamentalistas sin fundamentos. Y problemas de apego. Miedos. Está bien, todos tenemos miedos. Pero, esas personas encarnizadas en la lucha contra el abandono de los animales, ¿no temen su propio abandono, todo el tiempo? ¿No estamos volcando nuestras inseguridades en las luchas fundamentalistas? Bueno, necesito decirlo. Porque parece que yo no soy un ser humano, no tengo sentimientos. Hay que ser y sentir como dicen los demás. Todo lo que escape a eso es incoherente, inhumano o absurdo. ¿Estaré loca? Una vez que creo, en mi vida, que voy a tomar una decisión adulta, fuera de mi egoismo habitual, considerando todas las partes, casi sin impulsos y con analisis, soy acusada de inhumana. Algo está mal. Ellos y yo.
En esta guerra entre los fundamentalistas y yo se abre una línea divisoria que tensiona cada vez más la cosa. Ahí lo que se discute es irremediablemente importante: quién es más digno, quién tiene más humanidad. Pensé que yo. Otra vez. Estaba equivocada. Recurro a mis rencores y agresiones de siempre, pierdo lo poco humano, les doy la razón. Después vuelvo a ser yo y me entristezco, me quiero quedar con la perra. ¿Qué tengo que demostrar? ¿Por qué nadie inventó todavía un programador de decisiones que las tome por nosotros? Quiero llorar. 
Los sentimientos de mi novio me importan. Él sufre por mí, por Eva, porque tiene humanidad y está por sobre todos nosotros. No quiere tomar la decisión ni realizar la donación de la perra. Yo, otra vez, me tengo que encargar. Su hermana se enoja, quién sabe porqué, le dice que es malo para la perra y que no se hacen esas cosas. Él llora...
Mi mejor salida es la de siempre: mandar todo al demonio. Pero, ¿y si de verdad todos estuvieran mejor sin mí? Estoy mirando los últimos capítulos de una serie donde la protagonista vuelve a su casa después de un mes y el novio ya tiene otra novia pero lo más terrible es que es extremadamente feliz. Pienso en mí y en mi relación y mi perra. ¿No es lo mejor, lo más sano, lo correcto, aceptar que uno falló y otros pueden ocupar mejor nuestro lugar? Siento que está bien pero a la vez lloro, porque es mi peor pesadilla: aceptar que los demás son más felices sin mí. Creo que es la peor pesadilla de cualquiera. La serie me hace mal y lloro. Tengo mucho miedo de que me pase algo así. Con mi ex creo que me pasó, salvo porque yo era muy chica y muy tonta (todavía). Creo que ahora es más feliz sin mí. Practica yoga, anda en bici y hace todas las cosas que antes yo quería que hiciera y no hacía, como tocar la guitarra o viajar.

lunes, 8 de junio de 2015

Soy de los que piensan que los sueños se van a cumplir

No sé por qué pienso que todos mis sueños se van a cumplir.
Como una especie de negación o un irreconocible optimismo nuevo.