miércoles, 27 de agosto de 2014

Otitis

Qué fácil que es diagnosticarse cosas. Me duele el oído y tengo otititis. Pido gotas para la otitits. Me pongo las gotas en el oído, que son de un agua densa como pastosa, un gel, con olor feo y muy frío. No importa qué tengo, cualquiera tiene medicamentos para dolores comunes. Pero no hay medicamentos para tener energía demás en el cuerpo y hacer las cosas que siempre pero siempre estamos dejando para el día siguiente, y el siguiente, y el próximo mes, y el próximo año. Sentirse mal es una buena excusa. Falté al trabajo, falté a cursar. En verdad me siento mal. Pero me siento mal por no estar haciendo las cosas que debería hacer. De dónde viene esta manera ancestral de dejar todo para después y seguir estando en el mismo lugar de siempre. Es el tiempo, la luna, el sol, qué es, quiero saber. Si se pudiera saber, si se pudiera arreglar todo. Me recibiría de Licenciada en Letras, trabajaría más y mejor, quizás tendría más dinero, una casa más limpia, un perro más limpio. A veces me googleo y me doy cuenta de qué poco hice, qué pocas cosas aparecen hechas con mi nombre. Yo quiero que llegue el día en que cuando escriba mi nombre en google existan páginas y páginas con cosas mías y no de otras diez como yo, colombianas, mexicanas, de treinta o de veinte, o de lo que sea. Y eso es un poco triste, tener que compartir las pocas cosas que uno hizo   

lunes, 24 de febrero de 2014

Clarice Lispector


Ya escondí un amor por miedo de perderlo. Ya perdí un amor por esconderlo. Ya me aseguré en las manos de alguien por miedo. Ya he sentido tanto miedo, hasta el punto de no sentir mis manos. Ya expulsé a personas que amaba de mi vida, ya me arrepentí por eso. Ya pasé noches llorando hasta quedarme dormida. Ya me fui a dormir tan feliz, hasta el punto de no poder cerrar los ojos. Ya creí en amores perfectos, ya descubrí que ellos no existen. Ya amé a personas que me decepcionaron, ya decepcioné a personas que me amaron.


Ya pasé horas frente al espejo tratando de descubrir quién soy. Ya tuve tanta certeza de mí, hasta el punto de querer desaparecer. Ya mentí y me arrepentí después. Ya dije la verdad y también me arrepentí. Ya fingí no dar importancia a las personas que amaba, para más tarde llorar en silencio en un rincón. Ya sonreí llorando lágrimas de tristeza, ya lloré de tanto reír. Ya creí en personas que no valían la pena, ya dejé de creer en las que realmente valían. Ya tuve ataques de risa cuando no debía. Ya rompí platos, vasos y jarrones, de rabia. Ya extrañé mucho a alguien, pero nunca se lo dije.

Ya grité cuando debía callar, ya callé cuando debía gritar. Muchas veces dejé de decir lo que pienso para agradar a unos, otras veces hablé lo que no pensaba para molestar a otros. Ya fingí ser lo que no soy para agradar a unos, ya fingí ser lo que no soy para desagradar a otros. Ya conté chistes y más chistes sin gracia, sólo para ver a un amigo feliz. Ya inventé historias con finales felices para dar esperanza a quien la necesitaba. Ya soñé de más, hasta el punto de confundir la realidad. Ya tuve miedo de lo oscuro, hoy en lo oscuro me encuentro, me agacho, me quedo ahí.

Ya me caí muchas veces pensando que no me levantaría, ya me levanté muchas veces pensando que no me caería más.Ya llamé a quien no quería sólo para no llamar a quien realmente quería. Ya corrí detrás de un carro, por llevarse lejos a quien amaba. Ya he llamado a mi madre en el medio de la noche, huyendo de una pesadilla. Pero ella no apareció y fue una pesadilla peor todavía. Ya llamé a personas cercanas de "amigos" y descubrí que no lo eran... a algunas personas nunca necesité llamarlas de ninguna manera y siempre fueron y serán especiales para mí...

No me den fórmulas ciertas, porque no espero acertar siempre. No me muestren lo que esperan de mí porque voy a seguir mi corazón! No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente! No sé amar por la mitad, no sé vivir de mentira, no sé volar con los pies en la tierra. Soy siempre yo misma, pero con seguridad no seré la misma para siempre! 

Me gustan los venenos más lentos, las bebidas más amargas, las drogas más potentes, las ideas más insanas, los pensamientos más complejos, los sentimientos más fuertes. Tengo un apetito voraz y los delirios más locos. Pueden hasta empujarme de un risco y yo voy a decir: "Qué más da? Me encanta volar!"

viernes, 14 de febrero de 2014

Estudiante de Letras

Estoy frustrada porque me di cuenta que en dos meses me quedo sin trabajo y no tengo nada. Fui a una entrevista a un colegio pero no era para mi ese trabajo. Dejé un celular y un mail viejo. Me odio, me odio. No tengo un centavo para salir en todo el fin de semana. Ya no aguanto más la carrera que estoy estudiando. Me gusta leer y los temas que estudiamos pero pienso que no todos vivimos las experiencias de la misma manera. Me gustaría trabajar, quiero trabajar pero también pienso que no es tan simple como desearlo. Es un buen paso. Mi carrera no tiene mucha salidas laborales: o dar clase, como puedas, donde puedas, como sea o ganar una beca si tenes todas las condiciones.
El colegio al que fui a la entrevista quedaba en el medio del Bosque Peralta Ramos. 24 cuadras de ida y 24 de vuelta hasta la parada de colectivo. No tengo auto. No tengo nadie cerca con auto que pueda o quiera llevarme. Aún así me ilusioné y pensé que daba igual, que iba a respirar hondo y a caminar 50 cuadras por día con tal de tener el trabajo. En invierno, con lluvia, no importa. Me las iba a arreglar.
Tengo que cursar las últimas materias de la carrera y todos dicen "el tramo final", "es una locura que abandones". No voy a abandonar nada. Este es el famoso sacrificio, pienso. ¿Con un novio con plata y auto sería más fácil? ¿Con padres solidarios y ricos que me solucionen los problemas? No sé. El estado es el único bueno: desde el segundo año de la carrera cobro distintos montos por mes, por estudiar. Pero estudiar es monótono y aburrido lo peor es que una especie de tiempo muerto, sólo puedo vivir pensando en las cosas que voy a hacer "después de esto"....
Tengo una amiga que tuvo un hijo y está feliz y casa y su marido trabaja mucho. Está buscando trabajo pero su situación no es mala. Me dice, asombrada, "cuántos planes que tenes para el futuro". A lo que le respondo, le intento explicar, que estoy en una etapa de mi vida en donde si no imagino algún objetivo o proyecto futuro abandono la carrera y me voy a trabajar a un supermercado. Y no tiene nada de malo trabajar sólo que a mi me metieron ese discurso de "hacer lo que a uno le gusta" en una vida en la que las personas nunca estamos seguras de qué es lo que nos gusta, si la literatura o la plata, si salir a cenar afuera y tener auto o educar niños. Lo que sea. Siempre es lo mismo después de estos pensamientos: un rato de angustia y frustración y una vuelta a la normalidad, como si nada de esto hubiera aparecido en mi cabeza. En fin...........otros pensaran que soy muy afortunada por la vida que tengo y los que pienso yo que son muy afortunados quizá sufran mucho y así es todo....un buen baño por favor.

lunes, 10 de febrero de 2014

Mis compañeras de secundario me invitaron a cenar



"hola aguss, che el próximo jueves vienen a cenar las chicas a casa.

jaki, vicky, cata y martina si querés prenderte, avisame!"


Leo ese mensaje y pienso que no, que voy a hacer lo mismo de siempre voy a decir que sí y no voy a ir. Pero tengo ganas, podría, pienso. No siempre está bien hacer los planes cómodos donde uno está con las personas de todos los días y hace lo que le gusta. Y además a veces uno piensa que no le debe nada a nadie pero en este momento sé que es un buen gesto una invitación y nadie debería decir que no sin razones. Lo cierto es que mis amistades del secundario nunca fueron muy interesantes ni aún cuando nos veíamos todos los días. Descubrí muy temprano que sólo podía tener una amiga y eso era mucho. Pero ahora ya soy adulta y no quiero que nadie más piense "ok, la invito pero va a decir que no". ¿Me invitaran porque saben que no voy a ir? No todos tienen malas intenciones. Voy a ir. Voy a ir. Como sea voy a ir. Voy a tener más de una amiga.

jueves, 6 de febrero de 2014


La historia de la tristeza

1. La tierra comienza (la tristeza aún no fue inventada)
2. La primera pareja se casa por razones equivocadas.
3. Se inventa el alcohol.
4. El primer hombre gay diagnosticado con enfermedad mental.
5. Pasado. Presente

sábado, 1 de febrero de 2014

viernes, 31 de enero de 2014

Profesión

¿Qué significa escribir? Todavía no logro entender este deporte que tengo todos los días de escribir en cuadernos, en la computadora, de tener ideas. Escribo para la facultad, redacto artículos para publicar, para crecer, para conseguir un trabajo en el futuro. Escribo poemas pero me da vergüenza decirlo, leerlos. Mi familia piensa que los poetas son del siglo XIX. que un poeta es un hombre sucio, pobre, que toma alcohol y muere a los treinta años de tuberculosis. A veces paso horas en la computadora y tampoco entienden lo de "estoy estudiando" o "estoy escribiendo una ponencia". A veces reniego de que existan registros tan distintos para cada cosa. ¿Por qué no podemos escribir artículos de investigación como escribimos un poema? ¿Por qué hay que escribir de determinada manera? ¿Si tuviera una vida interesante sería más interesante lo que escribo? ¿Si fuese más inteligente y tuviera más ideas? Lo que menos me gusta de escribir es que si tengo la posibilidad de publicarlo en algún lado tengo que usar mi nombre. Agustina Catalano no tiene nada... no tiene punchi. Es un nombre común y aburrido. Pero los seudónimos son demasiado. No me gustan los apodos ni los nombres falsos. No va con mi personalidad. No tengo nombre de escritora. Debería dedicarme a otra cosa y dejar la escritura para las personas que tiene nombres originales o lindos. Mi papá es Catalano y es Veterinario. Es un apellido de Veterinario. Mi mamá es María del Carmen y es Maestra. Sus profesiones son perfectamente acordes a sus nombres. Debería encontrar mi profesión a través de mi nombre. ¿Lo que soy está escrito ahí? 

jueves, 30 de enero de 2014

Ayer leí en un festival de poesía


Por primera vez leí en público algo escrito por mi, algo mio, privado. Fui excesivamente tímida y hasta pedí perdón por eso diciendo "disculpen por mis nervios". Soy principiante y eso es bueno porque todavía puedo justificar mi ridículo. Lo que me molesta es que no confío en mi. Sentí desprecio por mi y por lo que leía. Pensé que era fea, que era aburrida, que no tenía sentido. Pero lo disfruté. De eso se tratan las aventuras, de hacer cosas que nos dan miedo. Es como subirse a una montaña rusa: al principio sudas y tenes nervios, quizá hasta pensás que podes morirte (podés morirte!) pero cuando estás ahí y ya no hay vuelta atrás es hermoso. Casi siempre decimos "Ay! Lo quiero hacer otra vez". Me molesta parecer tímida. No lo soy. A veces pienso que soy una persona triste, que me falta vitalidad y energía. La próxima vez va a ser mejor. 

lunes, 11 de noviembre de 2013

Así fui yo alguna vez


en el 2005


era flogger
con corte flogger
aunque los floggers todavía no existían
usaba un pantalón rojo y remeras con estrellas
amarillas, naranjas, azules
a mi mejor amiga le decían
Chica Sónica
nos poníamos una flor artificial en la cabeza
vivíamos para sacarnos fotos
yo seguía y me seguían
y pasaban por mi fotolog
y nos amábamos
todos los floggers del mundo

en el 2006

descubrí el punk
y decía Oliz para saludar
porque estaba en contra del lenguaje
y también odiaba a mis papás
escribía todo con k
la q nos parecía fascista
tenía tres amigos punks
y nos dormíamos en clase
y nos burlábamos de una compañera rubia
le decíamos Barby Hilton

me compré una cadena para el pantalón
mi viejo me dijo que parecía Avril Lavigne
y me ofendí y no la usé 
porque en ese entonces pensábamos 
que había punks de verdad
y punks falsos 
como Avril

en el 2011

decía cumpas
escribía revolución con mayúscula
y oligarquía
abolición
siempre decía
abolición
de algo, de lo que fuera
para mí había que abolirlo todo
y hablaba de dogmas
de obreros
de partidos
todo el día
me mostraba enojada
pero a escondidas amaba
el ruido de los boliches
los tragos con nombres en inglés

al final nos terminamos peleando
los compañeros
ya ni nos saludamos
aunque una noche nevó
estábamos justo en la facultad
y fuimos bastante felices

No hiciste nada en todo el día

Estoy levantada desde las 11:36 am y lo único que hice hasta ahora que son 15:30 es estar sentada en remera y ojotas mirando la computadora. Ah, no, también tomé cereales con leche. Y es lunes y siento más culpa porque todos empiezan su rutina, trabajan, se quejan por haberse despertado temprano y haber hecho cosas y duermen la siesta. Hace mucho que no me despierto con el sonido ringgggggggggggg de una alarma del celular. Y lo peor de todo es que a veces me da sueño y me duermo la siesta como si hubiese madrugado y como no lo puedo evitar por la costumbre de no oír despertadores me levanto a las nueve de la noche, sin nada para cenar porque los almacenes y supermercados ya cerraron. Quizá de este aburrimiento salga algo lindo que a alguien le guste, un poema, una entrada de blog, mi trabajo para las jornadas de estudiantes de letras, ya no sé, voy a hacer cualquier cosa y pensar menos porque al final todos escriben, a algunos les gusta, a otros no les gusta y listo. Yo pienso que hago todo mal y a nadie le va a interesar nada y me tengo podrida con eso. Ahora mismo pienso que esto es re autobiográfico, un poco romanticista al estilo de una confesión, del yo reflexionando sobre su propia existencia en el universo y todo eso. Pero volviendo a que no hago nada voy a intentar cambiarme. Esa es la clave. Estar vestida. Le da un cambio al día porque es como haber empezado a hacer a algo, a poder salir o a recibir a alguien. El error es de mi familia que me dejo vivir en este departamento sola sin pagar y de la facultad que me dio un pequeño sueldo. Cuando vivía con mi mamá había muchas reglas y me daba vergüenza dormir hasta tarde o no hacer nada. Al menos fingía que hacía trabajos en la compu o leía. Ahora no hay nadie. Estoy sola y nadie puede venir a decirme nada sobre lo que tengo que hacer. Y es tan lindo no hacer nada. Cada tanto trabajo veinte días o un mes como para volver a reafirmar el amor que siento por no hacer nada y por dormir y no ser nadie. La familia de mi novio me pregunta si trabajo y cuando digo que no parece que no lo entienden y a mi me adviene la culpa porque todos son trabajadores y yo ando deambulando por ahí comiendo lo que cocinan y ensuciando lo que limpian. Pero todo esto gracias a que soy estudiante. Diciendo que estudio parece que nadie puede objetar nada. "Ah, estudia", "Muy bien", "El estudio lleva mucho tiempo". Lo que no saben es que yo soy estudiante pero no estudio. Mi papá dice que pasaba días encerrado leyendo y no salía ni hablaba con nadie. Mi mamá me contó que siempre antes de rendir vomitaba o tenía nauseas de los nervios de un examen. Yo estoy tan lejos de eso. Me va bien pero no me esfuerzo del todo. Igual espero llegar muy lejos. 

Problemas culinarios

1. La gelatina no cuenta como almuerzo
2. Milanesas y fideos tirabuzón no son un plato de comida
3. No poner la mesa entristece la cena
4. Comer parada y con apuro hace mal
5. Cada tanto está bien no tomar agua de la canilla
6. Sacar las fotocopias de la mesa para ingerir alimentos
7. Y en lo posible no leerlas mientras tanto.

Adivinanza: esta comida sirven en el comedor universitario, pero... ¿de qué plato se trata?



domingo, 3 de noviembre de 2013

Cuando sea más grande voy a escribir mejor

Leyendo descubrí que muchos escritores descartan sus primeros libros, sus primeros poemas o cuentos y los excluyen de sus obras completas o antologías. Amy Winehouse odiaba su primer disco. O sea que esto no tiene ningún sentido si lo que escribo lo voy a ignorar después o me voy a hacer la superada diciendo “esos poemas de adolescente”, como si no fuesen míos. Sé que cuando crezca y lea más y escriba mucho–sobre todo eso- voy a escribir mejor. Eso no quiere decir que lo escriba va a ser bueno pero sí que va a ser mejor que esto que escribo ahora.